Una persona que ama la vida y ama a Dios, entonces puedes ser un SALVATORIANO


La misión de un Salvatoriano es dar a conocer la bondad y el amor de Jesús, Salvador del mundo, y fomentar la conciencia de un Dios de amor, en cualquier lugar y por cualquier medio que el Espíritu de Dios nos inspire.


La experiencia personal y comunitaria de salvación es el dinaismo y la energía animadora para nuestra misión.


Fomentamos nuestro amor por la iglesia y trabajamos en ella con conciencia profética como testigos del Evangelio. Así como el P. Jordán y la Beata María de los Apostoles, estaban convencidos de que la vocación de todos los bautizados consiste en ser una fuerza viva al interior de la iglesia para construir un mundo justo, formamos y apoyamos líderes en el trabajo de la evangelización.


Es estar comprometidos en promover la verdad, la justicia y la defensa de la vida.


Hacemos accesibles las verdades eternas de la palabra de Dios y de nuestra fe a las personas de toda cultura, raza, grupo étnico, clase social, nacionalidad y religión.